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miércoles, 30 de junio de 2010

ESPIRITU EMPRENDEDOR (Por Emprendedores News)

Si la decisión es reconocerse como emprendedor y guiar las riendas del destino personal, es importante reconocer que el error y el fracaso también son necesarios porque templan y forjan el carácter. Pero atención, así como es conveniente permitirse el error también es primordial tener en cuenta, algunos errores universales para tratar de no cometerlos. Una cosa es tropezar con un escollo desconocido y otra bien diferente es caerse con la piedra con la que otros tropezaron antes. No es la mismo ignorancia que omisión, por eso es importante que al momento de emprender, tengas en cuenta que estas “piedras” aparecerán en tu camino y tomes los recaudos necesarios para no perder tiempo cayéndote sin necesidad.

estos son algunos de los errores más comunes entre los emprendedores

1. Pensar que todas las buenas ideas son novedosas: La clave para los emprendedores no siempre es crear algo novedoso y revolucionario sino resolver problemas claves y típicos. En muchos casos esto resulta ser más exitoso que lanzarse a conquistar nuevos mercados o productos.

2. Creer que todo esta inventado: Comúnmente pensamos que si se nos ocurrió una idea probablemente otros ya hayan puesto su atención en ella antes que nosotros. Tené en cuenta que:
a. Del dicho al hecho hay un gran trecho, es decir que tener una idea y llevarla a la práctica son cuestiones muy diferentes.
b. No sólo importan las ideas en sí mismas, sino el llevarlas a cabo en forma exitosa. Una misma idea puede tener varios caminos para ejecutarla, así que analizá lo que existe en el mercado y buscá diferenciarte.

3. Creer que el producto se venderá solo: No basta con tener un buen producto. Si bien esto favorecerá las ventas es necesario realizar una estrategia para dar a conocer el producto y venderlo.

4. Creer que ser el primer jugador te llevará al éxito: Si tu producto o servicio son buenos pronto habrá competidores dispuestos a imitarte o superarte. Detectá cuáles son tus barreras de entrada. Si no las tenés intentá crearlas a partir de alianzas estratégicas, movimientos rápidos, innovaciones, etc.

5. Considerar que es suficiente una pequeña innovación: La competencia es feroz y sería un error y una pérdida de esfuerzo pensar que con una pequeña innovación en algo que ya existe podrías ganar y sobrevivir en el mercado

6. No trabajar en equipo: Un error muy común en un emprendedor es que está tan enamorado de su proyecto que cree que él solo puede llevarlo a cabo. Está comprobado que el trabajo en equipo es una de las bases fundamentales para que el emprendimiento sea un éxito. No olvidemos que el resultado del trabajo en equipo es mayor que la suma de sus individualidades.

7. No tener idea de los números de la empresa o no saber interpretarlos: Si no podés traducir tu empresa en números claves (costos de producción, ventas, utilidades, márgenes, etc.), lo más probable es que tu negocio se te escape de las manos. Si los números no son tu área más fuerte busca la ayuda de expertos que puedan complementarte.

8. No ser realistas: La mayoría de las veces cuando se realiza una proyección es difícil considerar todos los factores que puedan afectar a la realización del emprendimiento; inclusive no se puede tener el control sobre todas las variables que se puedan llegar a presentar. Recordá que una proyección es sólo un estimado de la realidad, y que cuántos más factores consideres al realizarla, será menos susceptible a errores.

9. Creer que uno se las sabe todas: La humildad en cuanto a los conocimientos es un componente esencial en la personalidad de un emprendedor. Conocer las limitaciones y recurrir al consejo de expertos hará que los problemas se resuelvan antes que sea demasiado tarde.

10. No estar abierto al cambio: Es bueno ser conscientes de que a medida que la empresa se va desarrollando se van suscitando cambios, y la adaptabilidad a los mismos hará que la empresa perdure en el tiempo. Probablemente los pioneros del emprendimiento no sean quienes lideren la empresa cuando haya alcanzado cierto crecimiento. Es recomendable realizar evaluaciones constantes, estar atento a los cambios e implementar los ajustes necesarios.

domingo, 27 de junio de 2010

TRATAR A LA GENTE CON RESPETO PERMITE GANAR ACEPTACION Y MEJORAR EL NEGOCIO (Por Eva Carmona)

“Fan Li fue un asesor chino antiguo en el estado de Yue en el Período de Primavera y Otoño. Se convirtió en un éxito empresario en sus últimos años y fue famoso por ser una persona muy rica.
Escribió un libro conocido como "reglas de oro del éxito del negocio". Este libro sigue siendo popular hoy en día. Incluye Doce Principios Empresariales y Doce Errores que describe el arte de los negocios exitosos.”
Aunque esta regla parece de sentido común, lo cierto es que este es el menos común de los sentidos y lo obvio en muchas ocasiones se hace invisible a nuestros ojos.
No conozco un proyecto, un negocio o una empresa que haya prosperado teniendo en la dirección a auténticos déspotas. Sí es cierto que consiguen de forma inmediata lo que quieren, pero la continuidad es insostenible. Excepto, claro, si hablamos de una situación de explotación y esclavitud donde no se respetan los derechos fundamentales del ser humano.
Creo, sinceramente, que los directivos más irrespetuosos, son aquellos que cumplen una de las siguientes premisas:
- Falta de experiencia profesional. En este caso compensa su falta de seguridad con un estilo de dirección más despótico.
- Falta de conocimiento de sus funciones. No sabe exactamente lo que se le pide y por si acaso, uno intenta tocar todos los palos para que suene la flauta, aunque sea de casualidad.
- Falta de madurez. La experiencia vital, nos imprime una templanza que nos permite ver con más claridad y analizar con mayor profundidad algunas situaciones del día a día. Los años nos otorga una sabiduría que no se aprende ni en las carreras universitarias ni en los cursos postgrado. Esta falta de madurez engendra sin duda alguna unas altas dosis de inseguridad que volvemos a compensar con ese mismo estilo despótico.
- Falta de principios morales y éticos. Se dan en aquellas personas cuyo principal objetivo es escalar puesto en busca de un ascenso rápido y fácil. Caiga quien caiga. Sin mirar atrás. Sin padecer por hacer leña del árbol caído.
No veo muchas más causas que expliquen la actitud tiránica de algunos directivos.
Por otro lado, no deja de ser una actitud muy torpe si queremos hacer un análisis más egoísta. Las empresas no se crean con una visión cortoplacista, sino con la idea de que sobreviva a nuestra propia vida laboral.
Para esto necesitas crear alianzas con tu equipo de trabajo. Hacerles partícipes de tu proyecto y que ellos también se lo crean. Para esto es necesario que ellos formen parte de ese proyecto, de su creación, de su puesta en marcha, de su funcionamiento… Para esto, es necesario reconocer que tu propuesta no siempre es la mejor y aceptar las críticas de aquello que no has hecho bien del todo.
Reconocer que no lo sabes todo y que de lo que sabes es posible que otros sepan más que tu.
Conozco alguna empresa donde el estilo de dirección es despótico, autoritario e irrespetuoso. A corto plazo el ambiente laboral es de incomodidad, pero la gente en mayor o menor medida colabora en el proyecto. A medio plazo el ambiente es cada vez más tenso y la colaboración voluntaria se va reduciendo a aquellos círculos más afines a la dirección. A largo plazo el ambiente laboral es de crispación constante, la dirección pretende imponer sus normas con golpes de autoridad que sobrepasan la ilegalidad y termina por no conseguir nada, ni a corto plazo, ni a medio, ni a largo, ni nunca.
Cuando analicemos el clima laboral de nuestra empresa, seamos conscientes de nuestro estilo de dirección, probablemente nos expliquemos muchas cosas.

viernes, 2 de abril de 2010

LOS 10 PEORES ERRORES EN UNA START UP (Por Jose Trecet)

Crear una empresa es una tarea complicada, papeleo al margen. Las cifras hablan por sí solas: un 80% de las pymes tiene que colgar el cartel de ‘cerrado’ antes de cinco años y un 90% no alcanza su décimo cumpleaños. Hay muchas formas de explicar estas cifras, pero seguro que un alto porcentaje de estas ‘defunciones corporativas’ está relacionada con errores no intencionados. Los fallos siempre van a existir en una start up, independientemente de lo bien que se haya planificado su puesta en marcha o lo cuidadosos que sean los emprendedores.

Sin embargo, si se conocen de antemano cuáles suelen ser los errores más habituales hay más posibilidades de evitarlos, por mucho que el hombre sea el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Falta de investigación previa: para emprender no sólo hace falta pasión, también un plan. El error más habitual y al mismo tiempo el más grave es no dedicar suficiente tiempo a investigar la situación del mercado y la viabilidad del proyecto. Se puede tener la mejor idea del mundo pero después hay que ver si esta se puede comercializar y si es económicamente viable.

Una proyección de costes irreal: se puede incluir en el apartado de investigación, pero este es un error tan repetido que merece la pena abordarlo con más detalle. En el fondo, es derivado de la falta de planificación previa y de un defecto congénito en casi todos los emprendedores: el optimismo. En ocasiones los errores de cálculo se deben a la falta de experiencia y conocimientos del mercado y en otros a que el emprendedor pensaba que podría apañárselas con recursos más limitados y después se da cuenta de que necesita herramientas más potentes o ayuda en el diseño de determinados elementos. Todo eso cuesta un dinero que no siempre se proyecta de forma adecuada.

Vender demasiado barato: una de las lagunas más repetidas entre los emprendedores es su nulo concimiento de estrategias de precios. Ante la duda, la mayoría apuesta por el negocio en volúmen frente al negocio a través del margen. Es decir, vender mucho aunque el beneficio por unidad sea limitado. No todos los negocios se prestan a ese esquema de comercialización.

Una proyección de ventas irreal y mal timing: si el emprendedor es capaz de pasar por alto los estudios de mercado, de calcular mal los costes y de establecer una política de precios poco afortunada, ¿por qué iba a hacerlo mejor en su proyección de ventas y el timing de entrada al mercado?

Desconocimiento de los principios contables y formas de pago: no es necesario ser un experto en contabilidad pero sí por lo menos tener unas nociones básicas para evitar problemas con los flujos de caja y mantener las cuentas aseadas. Uno de los errores más comunes se refiere a pensar que el cliente abonará un proyecto o una mercancía en el momento de la compra. A no ser que se trate de una tienda, esto rara vez ocurre (sobre todo si se trabaja con la administración). Hay que estar preparado para retrasos en el cobro.

Querer correr antes que andar: crecer es necesario, pero siempre dentro de unos límites, que son los marca la estructura de costes de la empresa. Hay que meditar y calcular cada paso para no encontrarse de repente con una organización sobredimensionada y que ataca tantos frentes que es imposible controlarlos todos. Esto implica dejar pasar buenas oportunidades de negocio para poder centrarse en el ‘core business’ (otra de estas palabras anglosajonas de difícil traducción pero que define perfectamente el hacer lo que sabemos hacer y olvidarse del resto). En cierto sentido se trata de calmar al emprendedor que hay dentro de quien inicia un nuevo negocio y refrenar sus ansias de expansión.

Falta de conocimientos de marketing: una idea, por muy que sea, no va a venderse sola. Hace falta todo un proceso de promoción para que las ventas funcionen. El problema es que el marketing por sí mismo no se va a traducir generalmente en un incremento de ventas, sobre todo si lo que se promociona es por ejemplo la imagen de marca. Sin embargo, es necesario invertir en este apartado casi tanto como en la propia labor comercial.

Falta de autoridad: es relativamente común que en una start-up con empleados o socios minoritarios de por medio, el empresario tienda a comportarse como uno más del grupo en lugar de como un jefe. Aunque suene un tanto desfasado, ya no se es un compañero más, sino el dueño-jefe de la empresa y habrá momentos en los que se deba hacer uso de ese rango.

Malas políticas de recursos humanos: por exceso, por defecto o por una mala elección. La contratación de empleados es uno de los apartados que peor suelen gestionar los emprendedores, generalmente debido a la falta de experiencia. No buscar ayuda (contratar) cuando es necesario o emplear a demasiada gente son errores lógicos, como también contar con trabajadores que no son los adecuados. En este sentido, lo más normal suele ser apoyarse en familiares y conocidos, lo que casi siempre termina siendo una mala idea.

Olvidarse de la familia: no está específicamente relacionado con el negocio pero puede afectar, y mucho a su evolución. Crear una empresa requiere mucho tiempo y sobre todo un alto grado de implicación (además de sacrificios económicos). En la medida de lo posible hay que evitar que esas demandas de la empresa no afecten al tiempo que disponemos para dedicar a familiares y amigos porque si la vida privado no funciona, la empresa también lo acabará pagando.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿QUE HACER PARA EMPEZAR TU NUEVO NEGOCIO? (Por Daniel Colombo)

Tener la intención no lo es todo: hace falta acción. La intención se cruza con la acción. La acción con la pasión. La pasión con determinación, y allí comienzan a darse los primeros pasos.Como posiblemente sabe, "pensarlo", "tener la idea", no es "hacerlo". Para que las cosas se manifiesten físicamente, al menos en esta experiencia humana, hace falta la acción. Los pequeños pasos microscópicos que, continuados en el tiempo de acuerdo a un plan y una dirección, basados en un propósito, producirán un gran impacto. Por eso, aquí van algunos tips que quizás puedan orientarla:1) Escriba su proyecto. Redacte una excelente carpeta de presentación. Incluya fotos sobre cómo se vería el local. Detalle los productos que vendrá. Indique cómo será la marca, etc. Es decir: hágalo real. Piense que tiene un inversor con todo el dinero que necesita, y mucho más, dispuesto a apoyarla. Y debe presentarle el negocio. OBJETIVO: hacerlo real. Pasar de la idea al papel.2) Busque proveedores: si no lo hizo, necesita hacer por lo menos una nómina de unos 50 proveedores de todos los rubros, incluyendo aquellos que serán diferenciales para su negocio. Indague en internet; haga consultas telefónicas; releve información; busque catálogos de productos que le gustaría ofrecer en su negocio. Consiga las listas de precios al por mayor (que no son los mismos precios a los que usted venderá 'al por menor'). OBJETIVO: comenzar a trazar el desenvolvimiento financiero de su negocio.3) Averigue lugares para su negocio: si ya tiene alguno en vista, evalúe si es realmente el mejor para el éxito de su emprendimiento. Haga un F-O-D-A- (Fortalezas / Oportunidades / Debilidades / Amenazas) respecto al lugar y su negocio. OBJETIVO: comenzar a moverse en el terreno de la realidad.4) Haga una encuesta informal entre conocidos y conocidas: detecte dentro de su ciudad personas a las que le gustaría vender sus productos. Indague con ellos qué es lo que privilegian a la hora de comprar; cómo les gustaría que sea la experiencia al visitar su negocio; en qué horarios suelen hacer las compras de este tipo de productos, etc. OBJETIVO: conocer su público potencial.5) Consiga asesoramiento contable e impositivo: es fundamental estar muy bien asesorado. Contrate un especialista, el mejor que esté a su alcance. Pídale asesoramiento respecto a f acturación, impuestos, cálculos de rentabilidad de su producto, contratación de empleados, seguros para su negocio, etc. Arme el plan de negocios a 2, 5 y 10 años. OBJETIVO: trazar el plan de negocios.6) Visite la Municipalidad de su pueblo: consiga los formularios para la habilitación correspondiente. OBJETIVO: darle marco legal a su emprendimiento, así podrá nacer y crecer fuerte y sano.7) Suscríbase a revistas del tema: indague en internet y compre materiales (como revistas, libros, etc.) sobre su especialidad. Lea información de su país y del extranjero. OBJETIVO: expandir sus horizontes y su visión.8) Mirar no es Ver: mirar es simplemente observar. VEA su negocio en toda la dimensión. Imagínelo, siéntalo. Transfórmelo en imagenes reales, no sólo en su mente, sino en todos los procesos anteriores, que la llevarán, si así se lo propone, a hacerlo realidad. El paso a paso es muy importante. Un poco cada día. Aunque le parezca raro, tomar pequeñas acciones estratégicas la llevarán mucho más pronto de lo pensado hacia su meta. OBJETIVO: mantener el enfoque en lo que desea lograr.9) Cree una excelente marca: busque nombres. Averigue sobre los registros de marca. Haga consultas simples en todos los buscadores de internet. Bucee en las guías telefónicas. Indague. Testee los nombres con gente conocida. Comience a dibujar su logotipo, los colores; diseñe un estilo visual para su negocio. Cuente con los servicios de diseñadores gráficos profesionales. Podrán ayudar a darle forma a sus ideas, y logrará alinear todos los elementos necesarios (logotipo, isotipo, folletos, cartelería, aplicación del logo en tarjetas personales, folletos, vidrieras, carpetas, papelería comercial, etc.) OBJETIVO: crear la identidad corporativa.10) Construya una base de datos: comience a construir una base de datos de potenciales clientes, con todos los detalles, por ejemplo incluyendo los nacimientos y cumpleaños de hijos, sobrinos, nietos, etc. Anticípese a esas fechas cuando tenga su negocio funcionando: invítelos con una promoción especial para adquirir algún regalo. OBJETIVO: crear sentido de comunidad y pertenencia con su marca.Espero que estos diez tips iniciales le sean de utilidad. Aquí va una frase que puede acompañarla en el proceso; es del libro "Emprender y Liderar" de Marcelo Berenstein (VyR Editoras): "Siete personas ideando un proyecto en un garage son más temibles que una gran corporación" (Bill Gates).En su caso, una persona ideando su negocio, tiene más fuerza que todos los planetas juntos.

domingo, 12 de julio de 2009

KROC LA REVOLUCION DE LAS FRANQUICIAS (Por Miguel Angel Cornejo)

"Cuando uno cree en lo que está haciendo, está dispuesto a trabajar donde sea, si no contamos con la fortaleza de la misión, todo el amor del mundo no bastará para impulsarnos"Los orígenesRay Kroc era un vendedor que se dedicaba a distribuir batidoras Multimixer para hacer leches malteadas. En 1954 descubrió un pequeño restaurante en San Bernardino, California, donde tenían diez de sus máquinas. El negocio era de los hermanos Maurice y Dick McDonald, que aparentemente explotaban una mina de oro, ya que la gente hacía línea de espera para devorar el rico alimento chatarra. Kroc les preguntó por qué no abrían más sucursales, a lo que contestaron que si tuvieran una cadena ya no tendrían tiempo de atender a sus seres queridos. A Kroc se le iluminó el cerebro y les propuso comprar los derechos para concesionar el negocio a cambio del 0.5% de los ingresos brutos. Abrió su primer establecimiento de hamburguesas en 1955 en Chicago.Fundó la compañía y llevó a las masas el concepto de la comida rápida. Kroc no inventó la comida rápida. No inventó el restaurante de autoservicio. Y su restaurante McDonald’s no fue el primer McDonald’s. El mérito de estas tres cosas pertenece legítimamente a los hermanos McDonald, Richard y Maurice, conocidos en la intimidad como Dick y Mac. Ellos fueron los inventores que tuvieron la visión, pero les faltó el empuje y el don de organización necesarios para explotar su invento.Pocas personas saben que la brillantez de Ray Kroc se encuentra en su manera de escoger y de motivar a los gerentes, concesionarios y proveedores. Poseía el raro talento de hacer salir a la superficie lo mejor que cada uno podía dar de sí. Triunfó por todo lo alto porque tuvo la sabiduría y el valor de confiar en otros centenares de empresarios.El ingrediente clave en la fórmula administrativa de Kroc es la voluntad de arriesgarse a fracasar y de reconocer los errores. “La realidad es que somos un grupo de personas motivadas que disparan muchos cañones, y no todos los tiros dan en el blanco. Hemos cometido muchos errores pero son éstos los que nos llevan al éxito porque aprendemos de ellos. Pero también somos unos maestros para enderezar lo que estropeamos”.El genio de Ray Kroc consistió en haber organizado un sistema que les exige a todos sus miembros cumplir reglas como las de las corporaciones, pero que al mismo tiempo los recompensa por expresar su creatividad individual.Los hermanos McDonald no eran empresarios de restaurantes ni por su preparación ni por sus antecedentes, pero nunca dejaron de buscar mejores oportunidades, al fin encontraron una en un nuevo servicio que estaba haciendo furor en California: el restaurante de servicio al automóvil, el drive-in.La idea no era enteramente nueva. Ya desde el decenio de los veinte, algunos restaurantes habían desarrollado lo que llamaban servicio a la acera, en que las camareras les llevaban emparedados y bebidas a los clientes que se estacionaban en la calle frente al restaurante. Pero en los años treinta los operadores de California llevaron la idea un paso más adelante, y en vez de considerarlo como algo secundario, hicieron de él la base de su negocio.En unos pocos años California se volvió una tierra de drive-ins, los hosteleros pasaron a ser los más innovadores de la industria. Ensayaban todo lo imaginable en su afán por prestar un servicio veloz, y hasta les pusieron patines a las chicas que les llevaban la comida a los parroquianos.Se experimentaba también con productos alimenticios nuevos y diferentes, apropiados para llevarlos fuera del establecimiento. Así que cuando los hermanos McDonald abrieron su diminuto drive-in en Pasadena en 1937, se encontraron a la vanguardia del negocio de servicio de comidas. Un drive-in mucho más grande abrieron en 1940 en San Bernardino, a unos 80 kilómetros al este de Los Ángeles, iba a ser la cuna de una nueva generación de restaurantes. Con sólo 56 metros cuadrados de espacio.Tenía una forma curiosa —octagonal— y ventanas ligeramente oblicuas desde el techo hasta el mostrador alrededor de la mitad delantera del edificio, con lo cual se violaba una regla básica del diseño de restaurantes porque se exponía toda la cocina a la vista del público, no había asientos ni mesas, pero por fuera se colocaron bancos a lo largo del mostrador. Para mediados de los años cuarenta era el sitio predilecto de reunión de los adolescentes. Una cuadrilla de 20 chicas atendía a los 125 automóviles estacionados en el patio al anochecer, durante los fines de semana se ofrecían 25 platos. Las ventas anuales pasaban de los 200 mil dólares.En 1948 los McDonald habían acumulado riquezas no soñadas. Solamente tenían un problema, que lo explica Dick: “Sencillamente nos aburríamos. El dinero entraba, pero nosotros no teníamos casi nada que hacer”. Dick y Mac descubrieron que el concepto del cual habían sido precursores adolecía de graves fallas económicas porque los drive-in, que se identificaban como fuentes de comidas baratas, tenían costos muy altos y requerían uso intensivo de mano de obra, el desgaste de cubiertos y vajilla era casi tan serio como la rotación de la fuerza laboral. Resolvieron reformar totalmente la operación existente.Estudiando los recibos de ventas correspondientes a los tres últimos años se percataron que el 80% del negocio lo generaban las hamburguesas, de modo que no se justificaba prestarles tanta atención a los asados a la parrilla ni gastar las fuertes sumas que dedicaban a anunciar éstos en los periódicos y la radio. “Cuanto más recortábamos al negocio de parrilla, más hamburguesas vendíamos”, recuerda Dick.
Miguel Ángel Cornejo